

«He vuelto a llevar el pelo recogido.»
Las verrugas del cuello las llevaba tapadas con el pelo suelto desde hacía años — moño, jamás. Una capa fina cada noche, solo encima de cada verruga, antes de acostarme. La segunda semana ya estaban más blandas al tacto; hacia la cuarta, las tres más grandes se habían aplanado. A las ocho semanas, la marca marrón que dejaron se ha aclarado mucho. En la comunión de mi nieto me recogí el pelo. Es una tontería, pero es lo que más ilusión me ha hecho.
Ver más

Madrid, 58 años
Valencia, 61 años
Barcelona, 57 años
Sevilla, 55 años
Bilbao, 62 años
Zaragoza, 64 años
Málaga, 59 años
Salamanca, 66 años































